Llegan los chocos por Navidad

Hacía años que no cogíamos tantos chocos. En una semana hemos salido 3 veces y con excelentes resultados, 38Kg de chocos entre 3 pescadores.

Las navidades que estamos teniendo aquí en Galicia climatológicamente hablando, están siendo espectaculares. No recordaba poder ir tantos días de pesca como en este final de año.

Los calamares aunque más escasos también se están dejando ver, deben ser más tímidos que los chocos o se esconde mejor.

Estamos pescando con caña pero con el montaje clásico, plomo abajo y una cuarta más arriba el pajarito con 1mt de hilo. Los colores no están siendo claves pues los sacamos en todos los montajes que hemos hecho, naranjas, azules, rosas…

Todos los días hemos sacado ejemplares de buen tamaño, muchos de mas de 1kg y alguno que pasaba de los 2kg.

Ayer que fue nuestra última salida los combinamos con una de jurelitos para variar un poco el tipo de pesca.

Os dejo alguna foto de las pescatas.

Chocos

Chocos

Chocos y Jureles

Chocos y Jureles

Primera salida a Tataki del año

Salida del miércoles a por calamares. Cada vez tardan más en llegar esto cefalópodos a nuestra costa, desde hace ya algunos años se están empezando a coger desde noviembre en adelante, mientras que antes lo habitual era sacarlos a partir de agosto.
Esto solo tiene un problema y es el clima de Galicia, el año pasado con los temporales apenas hubo cinco o seis días para practicar esta pesca y no es que estos bichos no estuvieran sino que con holas de más de cinco metros no hay quien salga a pescarlos.
Bueno volvamos al miércoles, salimos a las 11:30H rumbo al interior de la Ría de Vigo, la bajamar era sobre las 12:15H con lo que intentaríamos pescarlos con la marea subiendo, cuando salimos había un mar de fondo de 1,5mt y un viento de entre 4 y 8 nudos.
Comenzamos la pesca, al segundo o tercer lance ya teníamos el primero, el tataki sigue funcionando, pasada tras pasada fuimos sacando los calamares que sin ser gigantes tenían un buen tamaño para los que se sacan aquí normalmente.
Sobre las 14:00H paro totalmente el viento y la corriente, haciendo que la embarcación no derivase nada, estábamos parados y las picadas desaparecieron, solo se atrevieron a picarnos 2 incautos chocos, con los que dimos la pesca por terminada, a las 15:00H pusimos de nuevo rumbo a puerto.
Os dejo foto de los 7 calamares y 2 chocos que sacamos a tataki.

2014 1º Tataki

2014 1º Tataki

7 piezas 7kg, pero pasados por agua

Salida del sábado, todos los factores a favor, marea (bajamar a las 8:15H y pleamar a las 14:15: H), coeficiente de marea  0,9, actividad pescado 100%, poco viento, olas de 1,4mts, solo en contra la lluvia que en algunos momento dificultaban la visibilidad.

Zarpamos Larri y yo rumbo a las Cíes, pescaríamos desde las 8:30H hasta las 15:00H, recorriendo a curricán casi todas las piedras que conocemos alrededor del parque, por supuesto sin entrar en el mismo.

Las picadas no se hicieron esperar, aunque las piezas no eran de tallas destacables, la espera entre una y otra eran breves, haciendo así más llevadera la lluvia, que caía con fuerza.

Hoy llevábamos dos artificiales de 12cm, uno con hilo plomado y otro con hilo normal, pero ninguno de ellos se destacó, las mismas capturas en uno que en el otro.

La ventaja de la lluvia es que estábamos solo, nadie nos molestaba.

La pieza mayor fue una lubina de 1,4kg y la más pequeña otra lubina de 750gr, en total fueron 3 lubinas, 1 listado, 1 abadejo, 1 jurel (de 1kg) y 1 caballote.

Hoy no hay fotos, las piezas no merecían la mojadura.

Vídeo mi primer Martillo en La Graciosa

Tres días de pesca en La Graciosa

Tras un pesado viaje que nos obligaría a dormir en Madrid, tanto a la ida como a la vuelta,  llegamos a Lanzarote, desde allí todavía nos quedaba coger el taxi a Orzola y el ferry a La Graciosa, habíamos salido de Vigo a las 20:30 H del sábado para llegar al destino a las 17:00 H del domingo.

Allí nos esperaba Manolo para organizar alojamiento, intendencia para estos días y jornadas de pesca, este año ya saldríamos a pescar en su barco.

La hora de salida era siempre la misma a las 7:00 H en el puerto ya listos para pescar.

El primer y segundo día lo dedicamos a la pesca de especies de fondo, pargos, samas, cabrillas…  hicimos curricán en busca de los rayados, como los llaman allí, para usarlos como cebo el tercer día en la pesca del tiburón.

Los rayados se hicieron de rogar solo cogimos uno y a base de insistir sacamos varias melvas que para cebo valdrían exactamente igual.

La pesca de especies de fondo se hizo divertida, sacando en casi todas las marcas pescado, aunque ninguno de talla reseñable, pero el rato que fuimos a curricán se hizo largo y pesado, mar agitada y apenas había picadas.

Ya el tercer día pusimos rumbo a Alegranza al norte de La Graciosa, y de camino sacamos un dorado de talla media, continuamos a curri hasta que Manolo avisto el primer tiburón. Rápidamente quitamos las cañas de curri, pusimos una de 50lbs con acero en el bajo y uno de los túnido que reservamos para este menester.

Largamos unos 30mts y a pasear el atuncillo chorreando sangre por la zona, el primero no se hizo de rogar, pero al acercarse al cebo se debió oler lo que le iba a pasar y paso de largo, poco después vino un peto que tras seguir al cebo también decidió marcharse.

Pues nada más paseos con el atún, hasta que al cabo de un buen rato, vemos una aleta y la punta de la cola de un tiburón martillo que viene desde lejos pero como un obús a comerse el cebo, le damos unas maniveladas al carrete para ponerlo más cerca del barco, unos 20mts y allí aquel pedazo de bicho se come nuestro cebo y no logramos clavarlo.

Otro atún para el agua y a repetir la maniobra, cuando el tiburón coge el cebo se le deja comer un poco se cierra el carrete y se clava con un potente tirón de los motores del barco.

No tardaron mucho, otro bicho que viene a toda máquina al rastro que dejaba nuestro cebo, este es grande y lo clavamos, pero el tiburón sube a la superficie y empieza a pegar coletazos y tirones consiguiendo romper el hilo de acero del bajo.

Mala suerte, pero como Manolo le había prometido a mi hijo que cogeríamos un tiburón, había que seguir intentándolo, otro bajo, otro atún y a seguir esparciendo el olor a sangre de túnido por la zona.

Tras cuatro intentos fallidos llego el definitivo, teníamos enganchado un martillo a nuestra caña y no estaba dispuesto a dejarse coger fácilmente, el primero en coger la caña fue mi hijo que con el primer tirón casi se nos va al mar, con la ayuda de Matías el marinero que llevábamos y de Manolo llevando el barco hacia donde se encontraba el tiburón consiguió recuperar parte del hilo que sacaba sin parar del carrete, agotado y ya con dolor de espalda, decide pasarme a mí el relevo, al extremo de la línea había un animal que con cada coletazo demostraba la potencia que todavía le quedaba, llego un momento en el que ni él me sacaba hilo, ni yo era capaz de recuperar ni un metro. Parecía que se había quedado clavado cerca del barco pero lo suficientemente abajo como para no verlo.

Al final y después de muchos tira y afloja, con los brazos reventados de soportar semejantes tirones, subió a la superficie y ya lo pudimos ver al costado del barco, donde se liberó para que otro día, pueda dar otra batalla a otros pescadores que espero la disfruten tanto como nosotros.

Os dejo fotos de las 2 neveras de los primero días y del tiburón.

Cuando tenga un poco de tiempo montaré el vídeo y lo colgaré.

1º día

1º día

2º día

2º día

Tiburón Martillo aprox. 120kg

Tiburón Martillo aprox. 120kg